La nueva bandera de Terrassa, como el logo de Correos ¿era necesario?

Si tienes la bandera antigua le das la vuelta en el balcón y nadie notará la diferencia

El costo del cambio de banderas asciende a 3.500 euros

Desde el pasado 28 de junio, coincidiendo con el inicio de la Festa Major, empezó a ondear en los equipamientos municipales la bandera oficial de Terrassa. Un total de 35 banderas de raso de seda, destinadas a espacios interiores del Consistorio: el despacho del alcalde y los concejales, la sala de gobierno, centros cívicos, equipamientos municipales, la fachada del Ayuntamiento o la Torre del Palau. A 100 euros por bandera un total de 3.500 eurazos y, a primera vista, nada ha cambiado. Bueno sí, que el castillo está al lado del asta, ocupando una tercera parte del total de la divisa.

En cierto modo me recuerda a la polémica por la actualización del logo de Correos que  para “abanderar los nuevos tiempos que vive la compañía” se gastó 200.000 euros en el “nuevo logo” que, en realidad, es el mismo pero sin los puntos. Manda huevos.

Aquí no ha llegado a esa escandalosa cifra pero me parece un gasto superfluo por mucho que hubiera sido aprobado por unanimidad en el pleno del 26 de abril de 2019 a raíz de una iniciativa popular.

La nueva bandera fue aprobada en abril de 2019 tras ser presentada una iniciativa popular. Nadie alegó nada en los plazos previstos

Qué más da que el castillo esté a la derecha o la izquierda si al ondear la vemos de un lado o de otro ¿no? Ya puestos, el grupo de estudiosos que, por encargo del Ayuntamiento, ha diseñado la nueva bandera podían haber hecho algo más para diferenciarla de la que ondea en los edificios públicos y muchos balcones desde 1968. Y ya me gustaría saber qué ha costado el diseño.

Según explica Quico Simó en este tweet, la nueva bandera se ajusta a la normativa “vexilológica catalana” ¿vexilológica? Confieso haber consultado el diccionario. Vexilológica equivale al estudio de las banderas en su más amplio sentido.​ Es una disciplina auxiliar de la historia, aunque hoy día se entiende también su relevancia como parte de la semiótica. Ahí lo dejo.

Pues ya tenemos bandera vexilológica vigente desde el 27 de junio de 2019, “Apaisada, de proporciones dos de alto por tres de ancho (2×3), bicolor vertical roja y amarilla, con el castillo blanco de el escudo, de puerta y ventanas negras, de 3/4 de altura del trapo y 3/8 de largo del mismo trapo, en el centro de la parte roja; y con cuatro palos de gulas en la parte amarilla”.

Si tienes la antigua en tu balcón puedes darle la vuelta… nadie notará la diferencia.

Author: Josep Guijarro Triadó

Periodista, escriptor i reporter de ràdio, premsa, i televisió.
Director del programa Enigmes i Misteris a RNE 4, col·laborador a ‘Channel nº4 de Cuatro’, Redactor en Cap de la revista ‘Más Allá’, Director de la revista ‘KARMA 7’, Micròfon d’Argent de la APEI RTV pel programa de Ràdio Terrassa Cadena Ser, ‘ El Vallés Hoy por Hoy’, Director de la revista ‘Rutas del Mundo’, col·laborador a ‘Los 32 rumbos’ de ‘La rosa de los vientos’, Director de PENTHOUSE, col·laborador del programa ‘Divendres’ de TV3, documentalista i productor de la serie “¿Extraterrestres?” a ‘Canal de Historia’, Director de la revista de viatges, arqueologia e història, ‘Planeta desconocido’.

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