El líder de ERC carga en Twitter contra Vega por no colgar la pancarta de apoyo a los presos

Que el alcalde de Terrassa se niegue a ejecutar un acuerdo del pleno es una vergüenza, un escándalo que denigra la institución

Isaac Albert cree que se está anulando “el principio de confianza entre la expresión de la soberanía popular de los representantes electos

Supimos ayer que el gobierno municipal del PSC había decidido no colgar la pancarta de apoyo a los presos del procés pese a que la junta de portavoces lo aprobó en el último pleno, con los votos favorables de PDeCAT, ERC, Terrassa en Comú y la CUP.  Según explicó el Alcalde, Alfredo Vega, en un artículo que publicamos ayer, se encargó un informe jurídico para conocer si acciones de este tipo constituyen un uso inadecuado de un edificio público y no responden a la neutralidad institucional del Ayuntamiento.

El líder de ERC en el consistorio egarense, Isaac Albert, no tardó en manifestar su perplejidad en Twitter: “Que el alcalde de Terrassa se niegue a ejecutar un acuerdo de la mayoría del plenario del Ayuntamiento porque no lo comparte, es una vergüenza nunca vista. Un escándalo mayúsculo que denigra la institución hasta unos límites inimaginables.”

No lo vio así cuando el president del Parlament de Catalunya, Roger Torrent, se negó a desobedecer a los servicios jurídicos de la cámara respecto al nombramiento de Carles Puigdemont como “president a distancia” o a admitir el voto delegado de Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull al principio de legislatura, cuando Llarena se lo había prohibido. ¿No se denigraba entonces la institución?

El informe jurídico considera los acuerdos del plenario como “ruegos” a una autoridad superior, el alcalde, y que éste, en ningún caso, tiene la obligación de cumplir la voluntad mayoritaria del plenario, algo que Albert  considera “francamente desafortunado y falaz”.

Por eso, el portavoz de ERC en el Ayuntamiento de Terrassa, cree que se está anulando “el principio de confianza entre la expresión de la soberanía popular de los representantes electos que componen el plenario municipal y  la obligación del ejecutivo municipal y, en último término del alcalde, de respetar y dar respuesta a les decisiones plenarias.”

En otras palabras: La expresión democrática de la mayoría de un plenario en la fachada del Ayuntamiento es perfectamente legal y sólo hay precedentes que lo impiden en período electoral que, de momento, no es el caso”-señala Albert.

De nuevo se equivoca el republicano porque, en el verano pasado, el Tribunal Superior de Cataluña dictó sentencia contra el Ayuntamiento de Sant Cugat que obligaba a retirar la bandera estelada que izó en un mástil de una plaza del municipio pues, según la resolución, supone “privatizar el espacio público” con un elemento “partidista”, lo que vulnera los “principios de objetividad y neutralidad institucional”. Esta sentencia no afecta únicamente a las esteladas, sino a todos los símbolos partidistas colgados en espacios públicos como los lazos amarillos, como sucedió en el Ayuntamiento de Torredembarra (Tarragona).

Otro de los políticos que ha opinado al respecto es el portavoz de Ciudadanos, Javier González quien, hoy mismo, respondía al presidente del PP Cataluña, Gabriel Turmo que presumía de que la fachada del Ayuntamiento de Terrassa estaba libre de simbología sectaria y partidista. “Una fachada libre y democrática!!” -escribía.

González le respondía que “te tienes que revisar la vista, un poco más abajo a la derecha está la pancarta en la ventana del Gruo Municipal de ERC en defensa de los presos por la DUI. Eso también forma parte del Ajuntament y el alcalde todavía no ha hecho nada al respecto. De nada.”

Albert, sin embargo, consciente de que estamos en precampaña sigue dando caña desde su cuenta: “La pluralidad que dice defender [el alcalde] comienza y acaba en la calle de la Rasa o, como mucho, entre sus socios del 155.” Y termina: “Dice querer garantizar que el Ayuntamiento sea de todos… de todo el que piense como el PSC.”

Suponemos que el mismo argumento podría utilizar el bloque constitucionalista que ve, una y otra vez, como el independentismo gobierna única y exclusivamente para dos millones de catalanes dejando de lado al resto. ¿O es que los que creen que se vulneraron sus derechos en el otoño pasado no tienen derecho a ver limpias sus calles de “propaganda” partidista?

El problema reside en que resulta fácil ver la paja ajena y no la viga en el propio. Y lo digo porque el último tweet de Albert ayer, aludía al juicio que que no es –como decíamos en otro post- un juicio político o a la libertad de expresión, se juzgan hechos y la mejor evidencia de libertad de expresión en nuestro país es que Gabriel Rufian, que también es de ERC, pueda decir lo que le plazca, como le plazca y cuando le plazca, sin ser acusado de nada. No podía ser de otra manera en una democracia que si bien es imperfecta, es el marco en el que nos desarrollamos y vivimos en paz desde hace décadas. El mayor tiempo de paz y libertad del que ha gozado España, por cierto.

Author: Josep Guijarro Triadó

Periodista, escriptor i reporter de ràdio, premsa, premsa digital, i televisió.
Director del programa Enigmes i Misteris a RNE 4, col·laborador a ‘Channel nº4 de Cuatro’, Redactor en Cap de la revista ‘Más Allá’, Director de la revista ‘KARMA 7’, Micròfon d’Argent de la APEI RTV pel programa de Ràdio Terrassa Cadena Ser, ‘ El Vallés Hoy por Hoy’, Director de la revista ‘Rutas del Mundo’, col·laborador a ‘Los 32 rumbos’ de ‘La rosa de los vientos’, Director de PENTHOUSE, col·laborador del programa ‘Divendres’ de TV3, documentalista i productor de la serie “¿Extraterrestres?” a ‘Canal de Historia’, Director de la revista de viatges, arqueologia e història, ‘Planeta desconocido’.

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